07 julio 2016

entebbe

Eres y, porque das la vida, quieres
que defiendan la vida quienes amas.
El mal disipas como el viento el humo;
como el fuego la cera, lo derrites.
Eres, y la esperanza que regalas
nos guía por la oscuridad de Entebbe.
De madrugada, el Mar Rojo se abría,
como se ha abierto siempre que has querido.