19 diciembre 2008

reflexiones sobre la mentira

En una nota a sus Réflexions sur le mensonge (1943), Alexandre Koyré dice algo que, sólo en apariencia, resulta paradójico: “Los miembros de la masa se reclutan muy a menudo entre las élites sociales”. Antes ha dicho que “la masa se define por la incapacidad de pensar y esta incapacidad se manifiesta en el hecho de creer en las doctrinas, en las enseñanzas, en las promesas del Führer, del Duce y de los demás jefes de los regímenes totalitarios”. Creo que Koyré, aquí, está caracterizando a un tipo de intelectual o, en general, a los intelectuales, casi siempre crédulos y poco dados a reflexiones que pongan en peligro los fundamentos de su creencia. La élite social a la que se refiere no es la de lo sabios ni la de los virtuosos. De todas formas, creo también que la relación entre el líder totalitario y el intelectual es más compleja, aunque no por ello más sutil. El líder es también una persona crédula con capacidad para simplificar y darle un sentido práctico al material ideológico que le proporcionan los intelectuales. Éstos agradecen esa simplificación, porque lo que más desea un espíritu poco crítico es la certeza y toda simplificación ayuda a prescindir de la incertidumbre. A partir de ahí, los intelectuales se convierten en altavoces del líder.

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17 Comments:

Blogger AnaCó said...

"porque lo que más desea un espíritu poco crítico es la certeza y toda simplificación ayuda a prescindir de la incertidumbre" muy bueno, Julio.

19 diciembre, 2008  
Anonymous Cristina said...

"el necio deja de creer sencillamente en los hechos que contradicen su prejuicio —en tales casos incluso se muestra crítico—; y si los hechos son inevitables, simplemente los desecha como casos aislados y sin importancia. Así, y a diferencia del hombre malo, el necio se siente satisfecho de sí mismo"

Es de un texto de Dietrich Bonhoeffer, que dialoga perfectamente con el tuyo, en la entrada de hoy de Los papeles de don Cógito. (http://papelesdedoncogito.blogspot.com/2008/12/sobre-la-necedad.html)

Estoy con AnaCó. Sólo apuntaría que también el espíritu crítico desea la certeza, y casi más.

19 diciembre, 2008  
Blogger Jesús Beades said...

Destaco las mismas palabras que AnaCo. En nuestra Taberna tiene unas líneas Antonio Javier sobre la relación entre certeza y verdad, muy buenas.

http://tabernafindelmundo.blogspot.com/

19 diciembre, 2008  
Anonymous Anónimo said...

"Si el sol dudara dejaría de brillar" "hay que ser sublime sin interrupción" (Ch. Baudelaire)como pretensión en el arte de la política choca con la función de la crítica, de la constante revisión de los actos propios y ajenos. Paradójicamente el reconocimiento de los errores propios en el dirigente es muestra de debilidad, su cabeza en bandeja para el adversario político. Tanto el hombre sabio como el malo saben que es síntoma de rectificación, de superación científica, sólo uno lo utilizará con móviles deletéreos frente al supuesto vulgo necio en grandes titulares; el otro desprenderá sus conclusiones en silencio o para una reducida audiencia de atentos espectadores o lectores de las habituales columnas de opinión. ¿y los aciertos? el dirigente, como sus oponentes, tendrán sus propios voceros complacientes con la consigna dada. La independencia es la esencia de lo que ejemplarmente K.Jaspers afirmó: "Ustedes toman un camino que es funesto para
Alemania. Las mejores personalidades del país serán reemplazadas por los viejos hombres
de partido que antes de 1933 demostraron su ineptitud. [...] Deberían ustedes administrar
abiertamente a esta Alemania bajo su propia responsabilidad, por conducto de los
alemanes de mayor capacidad, cordura y patriotismo. Así, el proceso educativo que nos ha
sido negado por la historia podrá, al menos, comenzar por cierto grado de independencia
alemana hacia abajo. Esta educación no se logra aleccionando, dando conferencias y
editando escritos que ensalzan las excelencias de la democracia, sino única y
exclusivamente por la práctica. [...] Entre nosotros aún rige el principio de que la
autoridad manda y la masa obedece. [...] Lo cierto es que hoy Alemania no puede ser
gobernada por sus mejores hombres políticos, los que sólo podrán surgir al cabo de los
años y de elecciones libres. [...] Implantar desde arriba la democracia basada en el juego
de los partidos políticos, ahora que falta su premisa en la conciencia de la población y la
abrumadora mayoría de los alemanes ni siquiera sabe qué quiere decir realmente, ni qué
ni a quién deben elegir, significaría poner en lugar de la autoridad de los alemanes
escogidos por ustedes, la de los dirigentes y burócratas de partido" (Autobiografía filosofica). Hiparco.

19 diciembre, 2008  
Blogger Antonio Azuaga said...

Sutilmente inteligente, no podía ser de otro modo. Qué bien se filtra el término “creencia” en el sustrato del intelectual como fundamento, al cabo, de sus inconsistencias racionales; qué esclarecedora entra la “credulidad” en lo que aquél suele presentar al mundo como verdad indiscutible; qué extraordinaria explicación la de esa retroalimentación de mutuas credulidades entre intelectuales y líderes…
Ya sabemos el “capricho” (más claro, en plural y con paráfrasis): ‘los sueños’ de la razón producen monstruos.

21 diciembre, 2008  
Anonymous Auberon Quin said...

¿y qué desea un espíritu (algo o mucho)crítico, sino también certeza? ¿y qué otra cosa tenemos cuando creemos que sabemos cualquier cosa -por muy "estudiada" y "probada" y "críticamente conocida" que sea- sino sólo certezas? ¿y qué son las certezas sino creencias particularmente intensas...?
y si prescindiéramos de ello, terminaríamos admitiendo el escepticismo más radical y sin escapatoria...
Pero no toda certeza -y tampoco toda certeza no-analizada-críticamente- es de suyo falsa...
Gracias por la entrada. Un saludo

22 diciembre, 2008  
Blogger José María JURADO said...

Feliz Navidad, Julio.

23 diciembre, 2008  
Blogger julio martínez mesanza said...

Feliz Navidad, José María, y Feliz Navidad a todos los que pasáis por aquí.

23 diciembre, 2008  
Blogger Antonio Azuaga said...

Feliz Navidad, Julio, ¡qué distracción más imperdonable!

Nota para Auberon:

Estoy más cerca, naturalmente, del "credo ut intelligam" que del "intelligo ut credam". Quiero decir que entiendo mejor que el conocimiento sea consecuencia de la fe, y no lo contrario. Quien de las certidumbres de su conocimiento hace creencia es porque no está seguro de ellas y porque, además, se da cuenta de que la fe es bastante más consistente que su inestable sabiduría. De hecho, el escepticismo es una afección de la razón, no de la fe.

23 diciembre, 2008  
Anonymous julio said...

Feliz Navidad, Antonio.

23 diciembre, 2008  
Blogger Embajador en el Infierno said...

Feliz y santa Navidad para ti y los tuyos, Julio. De un lector asiduo que participa poco.

24 diciembre, 2008  
Anonymous julio said...

Gracias, Embajador. Feliz Navidad.

24 diciembre, 2008  
Blogger Juan Manuel Macías said...

Feliz Navidad, Julio.

24 diciembre, 2008  
Anonymous julio said...

Feliz Navidad, Juan Manuel.

25 diciembre, 2008  
Anonymous Emilio Quintana said...

Frente a la mentira, la verdad. Se han escapado algunas erratas que intentaré corregir.

25 diciembre, 2008  
Anonymous Anónimo said...

"Todo principiante es un escéptico, pero todo escéptico es un principiante" (J. Ortega).

felices fiestas a todos. Hiparco.

29 diciembre, 2008  
Anonymous Auberon Quin said...

Para Antonio Azuaga:
de acuerdo.
Un saludo.

08 enero, 2009  

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