y nada para mí
Las olas y los soles repetidos,
para quien dice sí, para quien ama,
y nada para mí de su hermosura.
La exterminada gracia de las rosas,
para quien dice no, para el ingrato
y su soberbio yo que las ignora.
para quien dice sí, para quien ama,
y nada para mí de su hermosura.
La exterminada gracia de las rosas,
para quien dice no, para el ingrato
y su soberbio yo que las ignora.
Etiquetas: gloria

12 Comments:
Hermoso y rotundo.
Qué maravilla de poema. Gracias por estas joyas. Qué cautivadora musicalidad. Irrepetible primer verso.
Un saludo.
Contra soberbia e ingratitud.
Espléndido.
Un beso,
Francisco
El que ama y el ingrato, son muchas veces la misma persona. Para ti la Gracia de la buena Poesía.
Mis felicitaciones.
Un saludo
música genial. Gracias.
Es precioso.
Siempre digo lo mismo, pero qué voy a decir. (Bueno, no siempre lo digo pero siempre lo pienso).
Es otra cosa. Algo que es como debe ser, sin que le sobre nada y sin que falte. De puro natural, tiene una belleza rara, una gracia que es verdad.
Excelente, maestro.
Cuando te encuentras con algo auténtico, con un poema como éste, que te habla de sentimientos verdaderos, lo que sientes ante él no tiene explicación ni la necesita. Sencillamente te conmueve y ya está.
Precioso poema,querido Julio. Abrazos
Impresionante, Julio.
Muy bonito. Me recuerda a Claudio, sobre todo el segundo verso.
Un abrazo.
Gracias por vuestros generosísimos comentarios.
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