30 enero 2008

el dolor

Los hombres no soportan ver aquello que les duele. Tampoco quieren hablar de ello. Cierran el sepulcro, intentan olvidar y olvidan. Irían al fin del mundo aunque sólo fuese por eso, por ir al fin del mundo. Se sacrificarían. Sufrirían los tormentos más atroces por amor propio o si en ello les fuera el honor de este mundo o la gloria del otro. Removerían la tierra entera, pero no esa piedra que les separa del misterio del dolor. Evitan cualquier referencia y ahí queda el dolor, en el antes que la memoria salva dando un rodeo. Aunque el dolor sea infinito, las mujeres quieren ver aquello que les duele. Sólo ellas son capaces de asomarse a ese abismo. Y ellas, que sólo van al fin del mundo por piedad y por amor, verán antes que nadie la piedra removida por el ángel y el sepulcro vacío, y escucharán las primeras palabras del resucitado.

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7 Comments:

Blogger samsa777 said...

Frente a los párpados cerrados, la luz y la lucidez.

Un texto hermosísimo. Y exacto.

Un beso

30 enero, 2008  
Blogger AFD said...

Sin la mujer, seríamos puramente cobardes; desertores absolutos...

30 enero, 2008  
Blogger Jesús Beades said...

Qué bueno. Y además, sólo al final descubres que "hombres" se refiere a los varones, no a la humanidad.

30 enero, 2008  
Anonymous Antonio Azuaga said...

Cuando un poeta reflexiona sobre la verdad y la poesía, sólo puede seguir por el dolor (perdón por el entimema y la obsesión deductiva). Pero hay más, porque la reflexión del dolor le lleva a la moral, al ejercicio de esa virtud, de extraño hallazgo en nuestros días (a pesar de celebrar tanto día para tanto todo), que es la generosidad. Y la autenticidad. Y el valor de las conclusiones...

Estoy de acuerdo: la mujer está dos palmos por encima de nuestra cobardía ante el “misterio del dolor”. Añadiría que ante todo los demás. Y no es “masoquismo de género”, sino verdad, por eso me parecía lógica la relación con la entrada anterior. Sea o no esto cierto, pienso que AFD lo concluye perfectamente: “sin la mujer, seríamos…” ¡Nada! (yo por lo menos, que estoy rodeado, felizmente, de ellas).

Pero no le niego papel de importancia al varón. Es, debe ser, un papel demiúrgico, mediador entre ellas y el mundo. Poesía o arte en general. Por eso me parece perfecto tu final, Julio: allí se nos dijo dónde se hacía el depósito de la comprensión.

¡Qué insensatez el “feminismo-machismo” desertor!

30 enero, 2008  
Anonymous julio said...

Gracias, Francisco, Alfredo, Jesús y Antonio. Y hay más ejemplos de esa superioridad (no sólo física, como se dice) de la mujer frente al dolor.

04 febrero, 2008  
Blogger AnaCó said...

Es un texto maravilloso, Julio. ¡Gracias!

04 febrero, 2008  
Anonymous julio said...

Gracias, Corina.

04 febrero, 2008  

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