27 noviembre 2007

péguy y bloy

Cuando leo en Remy de Gourmont que “el genio de Léon Bloy es teológico y rabelesiano” y que “sus libros parecen redactados por Santo Tomás de Aquino en colaboración con Gargantúa” (Le livre des masques, 1896-1898), sonrío por la opinión brillante y superficial de un crítico que, en ese momento, no se resiste a la tentación de ser ingenioso. Sin embargo, la respuesta de Charles Péguy a un jovencísimo Stanislas Fumet, cuando éste le pregunta qué piensa de Léon Bloy, no me parece en absoluto banal: “Léon Bloy, Huysmans y el otro, Barbey d’Aurevilly, me resultan antipáticos. Para mí son unos pornógrafos.”

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14 Comments:

Blogger Jesús Beades said...

¿Y por qué no te resulta banal? Si no se aclara qué significa ahí "pornógrafo", no se entiende bien. ¿Por su vocabulario procaz? ¿Por hocicar en "asuntos" de la lascivia y la miseria humana? En "En Camino" de Huysmans hay una -dolorosamente realista- descripción de un itinerario de conversión, de la resistencia a la Gracia. Entiendo que Bloy desagrade, él se lo busca con sus ladridos, eructos y tanta escatología marrón. Pero es uno de los grandes. Lo difícil es explicar por qué. Jünger lo intentó, con ocasional éxito.
Un abrazo.

27 noviembre, 2007  
Anonymous julio said...

Fumet no aclara más, Jesús, y me atrevería a decir que Péguy no citó por escrito a Bloy ni una sola vez (al menos yo no he encontrado ninguna referencia a éste en su prosa). Eso no nos ayuda a concretar el alcance de la palabra “pornógrafo”. ¿Por qué no me resulta banal esa respuesta? Por venir de quien viene y por estar expresada en términos morales. No se trata de suscribirla o no, sino de ver que, detrás de ella, hay un espíritu recto, profundo y generoso, que ha de tener algún motivo para opinar de esa manera.

27 noviembre, 2007  
Blogger ARP said...

No sé de dónde saca esa frase Remy de Gourmont, pero lo de Péguy es profundamente injusto con Bloy: Bloy no es santo Tomás de Aquino, no sé si tiene que ver con Rabelais (yo no le he leído nada que tuviera remotamente que ver con el sentido del humor), pero era grande y nada le cuadra menos que el término 'pornógrafo'.

27 noviembre, 2007  
Blogger Enrique Baltanás said...

Pero, la afirmación de Péguy ¿es anterior o posterior a su conversión? Es lo que haría falta saber.
Supongo que sabrás que Bloy acabó viviendo en la casa en la que había vivido Péguy.
Qué dos grandes colosos, cada uno en su estilo.

27 noviembre, 2007  
Anonymous julio said...

Arp, si no fuera otro grande quien lo dice, la cosa no tendría mayor importancia.

27 noviembre, 2007  
Anonymous julio said...

Enrique, creo que la conversación con Stanislas Fumet tendría lugar, como muy pronto, en el 12 y, como muy tarde, en el 14, antes del estallido de la Gran Guerra. Lo digo porque Fumet nace en 1896 y, aunque empezó a moverse desde muy joven en los ambientes literarios parisinos, no me lo imagino con menos de dieciséis años entrevistándose con Péguy. En cualquier caso, la conversión de éste data de 1904.

P.S.: La respuesta está recogida en el prólogo de Stanislas Fumet a "Les tapisseries" (Gallimard, 1968).

27 noviembre, 2007  
Blogger rubén said...

Jesús, la sincronicidad es sorprendente: acabo de empezar "Un encuentro peligroso", de Jünger, y estaba pensando cómo me recuerda a Huysmans. Cerrar el libro, entrar en Cuestiones naturales y leer lo que dices.

Lo de pornógrafos me resulta excesivo. Tal vez referido a Lorrain, Mirbeau... En cualquier caso tengo la sospecha de que a ellos les hubiera divertido oirlo.

28 noviembre, 2007  
Blogger E. G-Máiquez said...

Pues yo me temo que estoy con Péguy. Sin perder un ápice de mi entusiasmo por los diarios de Bloy para mí que un poco pornógrafo es. ¿No enseña impúdicamente sus intimidades? ¿No es incluso bastante exhibicionista de sus miserias? ¿No presume de llagas hasta el punto antipático de echárnoslas en cara? Otra cosa es que lo haga muy bien y que nos haga bien.

28 noviembre, 2007  
Blogger rubén said...

En ese sentido seguramente tienes razón. No sólo en sus diarios, en "El desesperado" hace lo mismo. Pero resulta un revulsivo francamente estimulante.

28 noviembre, 2007  
Anonymous julio said...

Rubén, a propósito de Huysmans, Léon Bloy fue mucho más duro con él que Péguy. Entre otras muchas cosas, en “Sur la tombe de Huysmans” (1913), habla de la “excesiva mediocridad de su naturaleza”.

29 noviembre, 2007  
Anonymous julio said...

Enrique, tienen que ser ésos los motivos de Péguy.

29 noviembre, 2007  
Blogger rubén said...

Es que para Leon Bloy el único que se salvaba de la mediocridad era Leon Bloy :-) No perdonó ni a su "amigo" Rouault.

29 noviembre, 2007  
Blogger hjg said...

Con respecto al comentario anterior:
Rouault y Bloy fueron amigos sin comillas. Aunque no sin borrascas.
En todo caso, no creo que Bloy jamás lo haya tildado de mediocre.
Bloy abunda en críticas feroces e injustas, pero también en admiraciones entusiastas y generosas. ; y el caso Péguy es un ejemplo.

02 diciembre, 2007  
Blogger rubén said...

"A usted sólo le atrae lo feo; parecería tener una suerte de vértigo de fealdad... Si usted fuera un hombre de oración, un hombre religioso y que comulga, no podría pintar estos horribles cuadros. Es tiempo de que se detenga."

Cierto, no era mediocre la palabra.

03 diciembre, 2007  

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