16 noviembre 2007

la oración nocturna

“L’homme qui fait sa prière, le soir, est un capitaine qui pose des sentinelles. Il peut dormir.” (Charles Baudelaire, Mon coeur mis à nu: journal intime). La oración antes del sueño, antes de quedar inermes. ¿Qué vigilan y protegen esos centinelas? ¿El alma o el cuerpo? ¿El alma, que no tendría otra oportunidad, o el cuerpo, que, sólo despierto, desafía a la Providencia? ¿Es confesión y confianza o supersticioso escudo y petición de tregua?

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21 Comments:

Blogger Rocío Arana said...

Las dos cosas, julio, las dos cosas. Somos así, yo lo hago así también. Nos pasamos la vida pidiendo treguas.

17 noviembre, 2007  
Anonymous Antonio Azuaga said...

Lo que “es” esa oración nocturna resulta de complicada delimitación. Si la oración siempre es un acto personal, creo que en ese momento del día se hace más personal si cabe, más propia, más sincera seguramente. Sola el alma, con su gratitud y arrepentimiento, su temor y esperanza, su inquietud y abandono, frente a Dios. Nada hay entonces que altere, distraiga o acompañe; no hay culto, ni liturgia, ni celebración... Hay soledad y Dios. ¿Que “qué vigilan y protegen esos centinelas”?... Probablemente, el ascua o la hoguera de la fe según arda la de cada uno.

17 noviembre, 2007  
Blogger samsa777 said...

Sin entrar en mayores detalles, es simple constatación de la soledad.

18 noviembre, 2007  
Blogger Rocío Arana said...

Antonio, como no tienes blog o no lo conozco, quiero agradecerte aquí lo que le dijiste al anónimo. Me alegró el día tu gesto tan sincero.

18 noviembre, 2007  
Blogger rubén said...

Lo de la simple constatación de la soledad me ha parecido magnífico. Por otra parte puede ser nada más (y nada menos) que una forma de meditación.

18 noviembre, 2007  
Blogger samsa777 said...

Gracias, Rubén.

18 noviembre, 2007  
Anonymous CB said...

Del libro de Alexis Carrel, médico y fisiólogo, titulado "La Prière" (1945), sobre los efectos de la oración, resultado de todas las anotaciones realizadas durante su vida profesional, me permito copiar este pasaje un poco largo. Creo que expresa, mucho mejor de lo que podría hacerlo yo, que en la oración podemos constatar que no estamos solos. Y no es una frase, Samsa. De las dos, no sé si llegan a tres, cosas que sé, ésa es una.

"Le Dieu de Platon était inaccessible dans sa grandeur... Javeh était un despote oriental inspirant le terreur, et non l'amour. Le christianisme, au contraire, a amené Dieu a portée de l'homme (...) Pour atteindre Dieu, il n'est plus besoin d'un cérémonial complexe, de sacrifices sanglants. La prière est devenue facile.
Pour prier, il faut seulement faire l'effort de se tendre vers Dieu. Cet effort doit être affectif et non intellectuel(...) En somme, on prie, de même qu'on aime, avec tout son être.
(...) Les prières qui s'élèvent comme une grande nuée de la surface de la terre...elles consistent en des variations sur deux mêmes thèmes. La détresse et l'amour. Il est entièrement légitime d'implorer le secours de Dieu pour obtenir ce dont nous avons besoin (...) Dans sa forme la plus élevée, l'homme expose au Maître de toutes choses qu'il l'aime, qu'il est prêt à accomplir sa volonté quelle qu'elle soit. (...) Un vieux paysan était assis seul dans le dernier banc de l'eglise vide. 'Qu'attendez vous?' lui demanda-t-on: 'Je le regarde, répondit'il, et il me regarde'. Toute technique de la prière est bonne quand elle met l'homme au contact de Dieu.
(...) 'Aucun homme n'a jamais prié sans apprendre quelque chose' écrivit Ralph Waldo Emerson.(...) On dirait que dans la profondeur de la conscience une flamme s'allume. L'homme se voit tel qu'il est... Ainsi s'ouvre devant lui le royaume de la Grâce. Peu à peu il se produit un apaisement intérieur, une plus grande endurance a l'egard des soucis, la capacité de supporter sans faiblir, la douleur, la maladie, la mort...Ce contact avec Dieu les imprègne de paix.
(...) Ce que nous savons déjà de façon sûre, c'est que la prière produit des effets tangibles. Quelque étrange que la chose puisse paraître, nous devons considérer comme vrai que quiconque demande reçoit, et qu'on ouvre à celui qui frappe.
En somme, tout se pase comme si Dieu écoutait l'homme et lui répondait."

19 noviembre, 2007  
Blogger samsa777 said...

En efecto cb, debí ser más preciso: la soledad constatable a la que me refiero es a la del individuo, como bien demuestra el pasaje de tu cita en el que un hombre aguarda solo.

Un saludo.

19 noviembre, 2007  
Anonymous Emilio said...

Yo debo de ser de Marte, porque la oración nocturna es el momento de mi vida en que me siento menos solo. Y tampoco la siento como una tregua, sino como la reafirmación del compromiso de entrega.

Si tuviera que definirla en dos palabras, diría: compañía y entrega.

19 noviembre, 2007  
Blogger Rocío Arana said...

Estoy con Emilio, rezar no me parece que tenga nada que ver con la soledad. Si pensara que estoy sola no rezaría, así de claro. Eso no es rezar sino hablar solo, aunque ya dijo Machado "quien habla solo espera/hablar a Dios un día". O sea que, en el peor de los casos, soledad esperanzada, y en el mejor, diálogo misterioso.

19 noviembre, 2007  
Anonymous Antonio Azuaga said...

No tengo más remedio que volver.

No quiero ser pesado, pero, como es sabido, los conceptos se desarrollan por los verbos que los acompañan. Voy a romper una lanza “teológica” por la soledad. Una cosa es que la “haya” y otra que se “sienta”, amigos Cristina y Emilio. Es más, en las orientaciones más puras de la religiosidad (el místico, el asceta, el ermitaño…) no sólo la hay, sino que se busca. Y la razón es que el significado de la palabra soledad, queda por completo fuera de Dios, no tiene que ver con Él, que es plenitud y trascendencia, sino con todo lo demás, que es pura inmanencia. Así que, “haberla hayla”, incluso pretendidamente. Que “se sienta” o no es otra cosa.

Y, como todos sabemos…

“En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía,
sino la que en el corazón ardía…”

19 noviembre, 2007  
Blogger samsa777 said...

Contigo estoy, Antonio.

19 noviembre, 2007  
Blogger Juan Ignacio said...

Now I lay me down to sleep,
I pray the Lord my soul to keep.
Four corners to my bed,
Four angels there aspread:
Two to foot and two to head,
And four to carry me when I'm dead.
If any danger come to me,
Sweet Jesus Christ, deliver me.
And if I die before I wake,
I pray the Lord my soul to take.

20 noviembre, 2007  
Anonymous emilio said...

Yo no soy un místico, palabra que queda bonita pero que salvo excepciones suele ser una forma de la estafa intelectual. Y desde luego no me parece que un místico, un asceta o un ermitaño sean las "orientaciones más puras de la religiosidad".

20 noviembre, 2007  
Anonymous Antonio Azuaga said...

Pierdo facultades y no consigo explicarme.
De pequeño yo rezaba eso de “con Dios me acuesto, con Dios me levanto, con la Virgen María, etc.” No me sentía solo, pero sabía no había mundo conmigo.
Algo parecido debió de pensar Dios cuando se planteó aquello de que “no es bueno que el hombre esté solo”.
Respecto al misticismo, ascetismo etc… Pues, qué le vamos a hacer si así se piensa. Lo único, que el santoral de mi fe se ve algo afectado, y muchos de mis santos quedan arrojados a la "soledad" de una incomprensión incomprensible.

20 noviembre, 2007  
Anonymous CB said...

¿Pero no estamos diciendo todos lo mismo? En la cita de Carrel, el paisano que está sentado solo en el último banco de la iglesia, cuando le preguntan qué hace, dice: yo le miro y Él me mira. Pues ya está: está solo, pero nada solo. O como decía Antonio el otro día, siguiendo la cita de Quevedo "Puedo estar apartado, mas no ausente/y en soledad, no solo..."
Cuando decía que al rezar constatamos que no estamos solos, lo decía como Emilio: como que es el momento en que menos solos nos sentimos, pero tambiénen el sentido de que al rezar te das cuenta de que hay Alguien al otro lado, siempre, de que no estás solo en el mundo, nunca.
Leon Bloy, en las cartas a su novia, le dice que es muy importante que rece por ellos, y le cuenta que un santo muy humilde del que no recuerda el nombre,sólo conocía una oración, siempre rezaba la misma y así llegó a ser santo:
"Señor, tú lo sabes todo; tú lo puedes todo; tú me quieres".
Me parece maravillosa, cuánto en tan poco: la comunicación más íntima (lo sabe todo); la confianza más absoluta (lo puede todo); y el amor. Qué dulzura de oración. Al alcance de cualquiera.

20 noviembre, 2007  
Anonymous Antonio Azuaga said...

Brillante, Crista; luminosos, todos. Un placer, amigo Julio, pasar por aquí y hablar con tu gente: ¡hay que ver lo que dan de sí tus “inocentes” preguntas!

20 noviembre, 2007  
Blogger Rocío Arana said...

Pienso lo mismo que Antonio: entrar en tu blog no es perder el tiempo. Samsa777, te malinterpreté, lo siento.

21 noviembre, 2007  
Blogger samsa777 said...

Me alegra, Rocío, que haya quedado más claro ahora. Por cierto, ¿habéis reparado en el silencio constante de nuestro moderador?

Un abrazo a todos,

Francisco

21 noviembre, 2007  
Anonymous julio said...

Es un silencio que escucha, Francisco. No he intervenido por no interrumpir vuestro lúcido y animado coloquio. Ahora, tengo más respuestas y, con ellas, más preguntas.

21 noviembre, 2007  
Blogger samsa777 said...

Ya lo suponía yo...

21 noviembre, 2007  

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