21 septiembre 2007

una victoria de la razón

A propósito de las irracionales descalificaciones racionalistas que recibe la Iglesia, iba a comentar estas líneas de Römischer Katholizismus und politische Form (1923-1925), de Carl Schmitt, pero creo que basta con transcribirlas: “La Iglesia tiene su racionalidad específica. Es conocida la frase de Renan: toute victoire de Rome est une victoire de la raison. En la lucha contra el fanatismo sectario siempre estuvo al lado del entendimiento humano sano; a lo largo de toda la Edad Media reprimió, como Duhem ha demostrado, la superstición y la magia. El propio Max Weber declara que el racionalismo romano sobrevive en la Iglesia porque ésta supo vencer de forma grandiosa a los cultos dionisíacos de la ebriedad, a los éxtasis y a las disoluciones en la contemplación. Este racionalismo radica en lo institucional y es esencialmente jurídico; su gran mérito consiste en que hace del sacerdocio un oficio, pero, también aquí, de un tipo especial. El Papa no es un profeta, sino el representante de Cristo. Todo el salvaje fanatismo desbocado del profetismo quedará alejado mediante esta formalización...” (Carl Schmitt, Catolicismo y forma política, trad. de Carlos Ruiz Miguel, Tecnos, 2000)

Etiquetas: ,

11 Comments:

Blogger E. G-Máiquez said...

Como agua de mayo... Muchas gracias por la cita.

21 septiembre, 2007  
Blogger José María JURADO said...

Y como Papa, Bebedicto XVI lo dejó muy claro dicho en Ratisbona:

"En contraposición a esa visión, la fe de la Iglesia se ha atenido siempre a la convicción de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada, existe una verdadera analogía, en la que ciertamente —como dice el IV concilio de Letrán, en el año 1215— las diferencias son infinitamente más grandes que las semejanzas, pero a pesar de ello no llegan a abolir la analogía y su lenguaje. Dios no se hace más divino por el hecho de que lo alejemos de nosotros con un voluntarismo puro e impenetrable; el Dios verdaderamente divino es el Dios que se ha manifestado como logos y ha actuado y actúa como logos lleno de amor por nosotros. Ciertamente el amor, como dice san Pablo, "rebasa" el conocimiento y por eso es capaz de percibir más que el simple pensamiento (cf. Ef 3, 19); sin embargo, sigue siendo el amor del Dios-Logos, por lo cual el culto cristiano, como dice también san Pablo, es λατρεία, un culto que concuerda con el Verbo eterno y con nuestra razón (cf.λογικη Rm 12, 1)."

que me parece magistral, "fueraparte" de las connotaciones políticas que los indocumentados de siempre dieron al discurso, tan claro.

21 septiembre, 2007  
Anonymous toi said...

Qué me tranquiliza y me esperanza ver negro sobre blanco esas ideas, esa altura.
Gracias.

21 septiembre, 2007  
Blogger Juan Manuel Macías said...

Para mí la razón vale, como decía Chesterton, si es un órgano funcionando en su justo lugar, en concierto con los demás. De todas formas, la invención de Roma se me antoja con una gran carga de idealismo, de fe, incluso de delirio, frente a los griegos que nunca se creyeron que eran griegos --excépticos-- hasta que se lo dijeron los arqueólogos ingleses y alemanes, que fueron los que en el fondo inventaron Grecia.

21 septiembre, 2007  
Anonymous Antonio Azuaga said...

No conozco (aunque mis conocimientos son muy pobres) una fe que haya hecho un esfuerzo tan grande por incorporar a la razón, por convivir con la razón, por justificar, salvar y “racionalizar”, incluso, a la propia razón como la fe nuestra. La razón a secas puede ser tan brutal como la naturaleza misma. Además, la madre de la vanidosa razón occidental, cuando ejerce en su plenitud, acaba en Teología; así ocurre en Platón, así en Aristóteles.
El supuesto racionalismo, increpante contra la Iglesia, no es nada más que un hijo enfadado y ensoberbecido que, tras descubrir sus limitaciones, escupe de ira porque no puede ser Dios.

22 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Con algunas de las cosas que dice en el libro no estoy nada de acuerdo, Enrique, pero es una lectura muy recomendable.

24 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

José María, creo muy necesario ese empeño del Papa en recordarnos de manera explícita la intimidad entre fe y razón. De manera implícita y de forma elocuente, nos la recuerdan todos sus textos.

24 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Negro sobre blanco, Toi, y con la fuerza de quien tiene las ideas claras.

24 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Para mí, Juan Manuel, hay algo de idea fija, de determinación consciente e inflexible, en Roma y en todo lo romano (si eso se puede decir de una cultura).

24 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Y por lo que se ve, Antonio, es un combate que habrá que seguir librando. No nos falta razón.

24 septiembre, 2007  
Blogger irichc said...

El parentesco entre nacionalismo y paganismo me parece evidente: culto a los antepasados, a los elementos, a los dioses de la victoria y la derrota.

12 octubre, 2007  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home