24 septiembre 2007

escribir

Ese extraño deber.

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13 Comments:

Anonymous Antonio Azuaga said...

¡Entre la obligación y la extrañeza ante la obligación…! Julio, ése es el drama humano. Dos disparos y abates certeramente la pieza: aquélla, consecuencia de tener que hacernos; ésta, extrañada, enajenada decisión por tener que darnos.
Perfecto.

24 septiembre, 2007  
Blogger FPC said...

Y una necesidad. Y no obstante, satisfactoria en alguna ocasión, o más de una...

24 septiembre, 2007  
Anonymous alfredo rodriguez said...

Escribir es una necesidad insondable, querido amigo. Nadie sabe porqué escribe. Nadie puede responder a esa pregunta. A veces cuando el poema llega a la cabeza se hace insoportable allí su presencia, y es preciso extraerlo, plasmarlo, dejarlo escrito para que deje de atormentarnos. Pero eso no justifica que tengamos que "atormentar" a los demás con nuestros versitos. Quizá sólo se debe escribir cuando se tiene algo que decir, algo que aportar. Algo que no nos avergüence a nosotros mismos leer dentro de unos años. Porque a veces a uno le llegan a las manos ciertos libros que después de leerlos uno piensa: para escribir esto es mejor estarse quieto y no escribir nada...

24 septiembre, 2007  
Blogger Rocío Arana said...

Doloroso deber, porque no depende de uno mismo. A veces, esa dolorosa ausencia... Leer siempre, escribir cuando se pueda. Ay.

24 septiembre, 2007  
Anonymous Antonio Azuaga said...

Si escribir es una necesidad, queda absolutamente libre de intencionalidad en su ejecución: se hace, poco más o menos, como respirar. Hay quien respira con ortodoxia impecablemente deportiva y quien lo hace con la habitual torpeza del paseante urbano. Al escribir, ocurre lo mismo: hay quienes cuentan “sus cosillas”, como yo, sin intención de atormentar ni de obligar a nadie a que las lea, y hay quienes, sin obligarnos, iría en nuestro daño no leer.

El “deber” de leer de la entrada anterior no lleva complemento: éste es responsabilidad del lector. El “extraño deber” de escribir, tampoco; pero yo lo entiendo como confusión del alma que quiere darse… Aunque sea a un par de amiguetes.

Hay derecho a escribir "tonterías" que entrañables lectores elogien; no lo hay a que extraños poderes institucionalicen sus “bondades”.

24 septiembre, 2007  
Anonymous Boscán said...

¡Cada día más prolífico, Julio! Como sigas así, vamos a tener que deducir lo que quieres decir de tus silencios... Pero incluso epigramático eres sugerente.
¿Leer es un deber o un sustitutivo de la vida? ¿Escribir es un extraño deber o una enfermedad de quienes ni siquiera leyendo encuentran ese sustitutivo?

25 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Tú lo precisas mucho mejor, Antonio. Me gusta ver, además, que en ninguno de los comentarios a "Leer" y a "Escribir" se han deslizado las palabras "diversión" y "divertido".

26 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Pero una extraña necesidad también, fpc.

26 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Yo escribo por ese extraño deber, Alfredo, pero no sé si por necesidad. En todo caso, por necesidad de cumplir con el deber.

26 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

No sé cómo se crea dentro de nosotros ese deber, Rocío, pero sólo nos queda aceptarlo.

26 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

A veces, Boscán, he pensado eso de que uno escribe porque no encuentra en lo que lee aquello que busca, pero siempre he desechado la idea. ¿Sustitutivos de la vida? ¡Si buena parte de ella la pasamos leyendo o escribiendo! Es nuestra vida. Otros cumplen con otros deberes, y sigue siendo la vida.

P.S.: Pues, aunque sea septiembre y no mayo, tampoco me conozco, porque, con silencios y lagunas, no recuerdo un año tan prolífico. Voy a terminar convirtiéndome en escritor. Yo, que nunca quise serlo. Lo de dedicarse a la poesía es otra cosa, pero se ve que no basta con un único y extraño deber.

26 septiembre, 2007  
Blogger Juan Ignacio said...

A mi se me hace extraño a veces algún deber. Estimo que la extrañeza del deber muchas veces surge de que no puedo creer que mi deber sea el mismo que mi necesidad (mal acostumbrados como estamos, tanto, a que nuestro deberes sean siempre algo que debemos violentarnos para hacer).

27 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Creo que son los deberes más puros, Juan Ignacio. No piden nada a cambio. Son la libertad en la obligación.

27 septiembre, 2007  

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