30 agosto 2007

el sentido del orden

De por y para qué nace un poema, tal vez sepamos algo. Pero, ¿dónde y cuándo nace? ¿Qué es ese dónde en el que tiene lugar el cuándo? Siento que es un dónde moral, en el que se cruzan el desorden máximo, que no admite ni genera más desorden, y la anhelada geometría, que no soporta ni merece más esperas.

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21 Comments:

Anonymous Antonio Azuaga said...

Amén, Julio, ¡amén! Preciso, justo, perfecto… Y para mí (no te me “piques”), platónico, demiúrgico. Ese “desorden máximo”, esa “anhelada geometría” que no puede vivir ante tanta negación… ¡Y el poema, el equilibrio, la voluntad moral, la voluntad de Bien!
No se puede definir mejor.

30 agosto, 2007  
Blogger Juan Manuel Macías said...

Ni el mismo Horacio habría firmado unas palabras tan preciosas y (como dice A. Azuaga) tan precisas. No sé si es por la costumbre que tengo de leerte en endecasílabos, pero noto que las frases de este texto tienden a articularse de esa forma. Por lo demás, me vuelve a llevar al comienzo de "La torre en el yermo". Y lo de la "anhelada geometría" le deja a uno sin habla.

P.D.: Al hilo de lo del verso libre, que quedó en el aire en la penúltima entrada, yo creo que el verso (impropiamente llamado) libre también busca algo de esa "anhelada geometría", siempre y cuando esté bien hecho. En eso soy muy gerardodieguista, en el sentido de que todo es retórica: la retórica que se hereda de la tradición o la que uno se inventa. Para mí el verso libre vale siempre y cuando no sea "anti-retórica". En todo caso, el tema es peliagudo.

30 agosto, 2007  
Anonymous alfredo rodriguez said...

Ante el mal gusto y pobreza intelectual que está ahogando al mundo, uno se siente, leyendo este blog, como un sediento que llega a un oasis tras recorrer exhausto un desierto yermo. Uno vive la Poesía preguntándose qué camino es el bueno entre tanto barullo, tantas voces, tanto arte y tanto talento gastado... Se me ha ocurrido de pronto, amigo Julio, que quizá un poema nazca donde nacen los goces del espíritu, esos que no se borran nunca en el curso de la vida. Y que conste que hablo contigo como quien habla con su maestro: con el respeto que en el arte impone la jerarquía.

30 agosto, 2007  
Blogger Counter-Revolutionary said...

¿Será que el poema es contradicción? ¿Una contradicción también entre un anhelo azul y una inquietud de busqueda? Jose Luis González

31 agosto, 2007  
Anonymous CB said...

Al final de la entrada leemos "Posted by JMM"; pero, si venimos a los comentarios y pinchamos en "Mostrar entrada original", el "Posted by" se convierte mucho más acertadamente en "creado por JMM". Porque ¿no es eso lo que quiere decir "crear", al menos hasta hace un tiempo, que ahora ya ni se sabe: poner orden en el caos y dar forma a lo informe? A mí la entrada me lleva a dos de tus últimos poemas: a las cartesianas cruces y el laberinto de los raíles de los tranvías en la plaza de San Siro (en "A veces siento lo que pensaría") y a "Mi alma quiere tener las claras rectas/de los desconcertantes arsenales". ¡Qué bien, y con cuánta belleza y orden, expresan el anhelo de orden!
Sin embargo, Julio, nos hablas del dónde -un dónde moral- y el cuándo, y ellos nos explican el por y para qué del poema, pero algo me dice que no es suficiente, que ahí falta algo, que en la voluntad de forma y la pura geometría no reside la moralidad, que también las construcciones utópicas y los sistemas filosóficos absurdos e incluso los regímenes totalitarios atienden a esa necesidad de imponer el orden sobre el desorden, para al final imponer la muerte sobre la vida...
¿Qué es eso que falta, qué es lo que hace que el anhelo de orden y lo creado sea moral y no precisamente inmoral?

31 agosto, 2007  
Blogger samsa777 said...

Pero qué complicado es ordenar un caos que no está hecho para nuestras manos...

31 agosto, 2007  
Blogger samsa777 said...

Por cierto: de Pensées siempre me ha encantado la cita "Quand je m'y suis mis quelquefois, à considérer les diverses agitations des hommes et les périls et les peines où ils s'exposent, dans la cour, dans la guerre, d'où naissent tant de querelles, de passions, d'entreprises hardies et souvent mauvaises, etc., j'ai découvert que tout le malheur des hommes vient d'une seule chose, qui est de ne savoir pas demeurer en repos, dans une chambre. »

Besos

31 agosto, 2007  
Anonymous julio said...

Gracias, Antonio. No se me ocurrió de otra forma, porque así lo siento. La alusión a la geometría, a las matemáticas, es íntima. No quiero, con esto, distanciarme de Platón. ¡El desorden y la neurosis de la exactitud!

02 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Leo con gusto el verso libre, Juan Manuel, pero cuando no es tan libre; es decir, cuando hay una entonación determinada y ciertas reiteraciones métricas. Lo malo es que, muchas veces, nos encontramos con prosa mal escrita y cortada caprichosamente en líneas de diverso tamaño. El verso regular (y parte de lo que se llama verso libre lo es) no garantiza, ni mucho menos, la emoción ni ninguno de los efectos positivos asociados a le lectura, pero ofrece, al menos, elementos de juicio. El completamente libre, el no-verso, sólo lo puede juzgar quien lo ha escrito y sólo él puede decirnos por qué es así y no de otra manera. Creo que esto es llevar al límite el criterio de independencia del artista.

02 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Alfredo, sin duda, es también como dices. Los procesos creativos se nos escapan. Y así será siempre. Aquí, sólo he intentado la descripción de un sentimiento subjetivo.

02 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

La contradicción, José Luis, la localizo en el alma (al menos, en la mía) y no en el poema. Pero intento encontrar otra palabra, porque no se trata exactamente de contradicción.

02 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Tienes razón, Crista, y lo has visto muy bien. Este pequeño texto remite a esos dos poemas; sobre todo, al segundo. En cuanto a tu pregunta, creo que hay una enorme diferencia entre el anhelo de ordenar nuestra propia vida y la voluntad de imponer un orden a los demás. La misma que hay entre lo moral y lo que no lo es.

02 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Quizá ese caos no esté hecho para nuestras manos, Francisco, pero, ya que lo llevamos dentro, algo tendremos que hacer con él. Además, cuanto más complicado, más rico y con más posibilidades de intensidad.

P.S.: ¡Qué sabio, Pascal!

02 septiembre, 2007  
Blogger Counter-Revolutionary said...

¿La palabra puede ser dualidad?

02 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

No sé. Quizá cumplimiento, recapitulación. Pero tampoco.

02 septiembre, 2007  
Anonymous boscán said...

Es muy interesante (además de muy hermoso cómo lo has dicho) lo que has escrito en esta entrada y los comentarios que han surgido sobre los límites de la tolerancia con el verso libre y sobre la desmesura en el orden. Tu opinión es subjetiva, dices, y no puede ser de otro modo; pero explica bien en qué radica la ordenada intensidad de tu poesía: el esfuerzo por geometrizar el caos, por "crear" (cb dixit). Hay muchos que trampean e invierten el juego: la forma invoca contenidos, el medio es el mensaje. Pero son los que son como tú los que permanecen, como dice alfredo r, aunque no sólo porque escribas desde los goces del espíritu, sino también y sobre todo desde sus abismos.

02 septiembre, 2007  
Blogger samsa777 said...

Sobre el verso libre que llamas no-verso, estoy completamente de acuerdo. Yo lo denomino, como ya sabes, "verso de tecla enter". Es rítmica y conceptualmente inexplicable, con lo que ni siquiera su escritor (uso la palabra con toda intención) lo podría justificar de manera convincente.

03 septiembre, 2007  
Anonymous toi said...

parece que el caos no existe en la naturaleza, solo nuestra incapacidad para percibir las internas leyes que generan esa porción de la creación.
Algo parecido podría suceder en el llamado verso libre, que posee un ritmo, una cadencia que en realidad lo organiza, pero que no siempre lo percibimos.
Aunque también están los pésimos poemas que se esconden detrás de una pretendida y caótica modernidad. Porque no siempre la ruptura supone mejora.
Yo sigo acudiendo al manido pellizco en la barriga para intuir si un poeta, un poema, una canción, si una obra de arte merece la pena explorarla.

04 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Gracias, Boscán. No sé si "de profundis"; desde los goces, no creo, porque (y, ahora que nos ven y oyen muy pocos, te lo puedo decir en confianza), si gozar incluye la presencia del placer, de cualquier tipo de placer, yo no gozo precisamente escribiendo. Es un extraño deber que viene acompañado de una intensa excitación; pero esa excitación no debe de ser placentera ni gozosa, porque, siempre que me lo consiente, me defiendo de ella

04 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Inexplicable, Francisco, pero en ésas seguimos.

04 septiembre, 2007  
Anonymous julio said...

Toi, si no percibimos el orden, pero existe, la culpa es nuestra. Seguro que esto sucede a veces; pero ¿hasta dónde debemos exigirnos? Estoy contigo: la emoción, ese "pellizco", es el mejor criterio.

04 septiembre, 2007  

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